En EnjoyProperty hemos estado estudiando la evolución del mercado inmobiliario en España y más específicamente en Valencia, por supuesto, y que el 2022 será un año de crecimiento.Después de que en el 2020 se generaran descensos en el mercado inmobiliario debido a la crisis sanitaria, el 2021 fue un año de crecimiento y de consolidación de tendencias en el sector como lo es el Built to Rent, la industrialización de la construcción, así como también se han desarrollado otros tipos de activos como el coworking o el coliving.
Por otro lado, una de las demandas más activas en el 2021 y que seguirá en 2022, es la hostelería en mayor grado y la moda. La hostelería a pesar de ser uno de los sectores más castigados por la pandemia es, a su vez, el que más se está moviendo e intentando ubicarse en buenas zonas de la ciudad. Cabe destacar que la exigencia de los clientes en este nuevo escenario también está llegando a la hostelería que se está teniendo que reinventar como por ejemplo con las dark kitchen, que están proliferando en la ciudad conviviendo perfectamente con los más tradicionales o los restaurantes con espectáculo que están haciendo que la hostelería se adapte a los nuevos tiempos y demanda de los consumidores.
En diversos informes, la consultora CBRE prevé que la inversión inmobiliaria comercial europea agregada aumentará hasta un 5% en 2022, lo que supondrá una vuelta a los niveles anteriores a la pandemia. Se prevé que la demanda siga siendo especialmente fuerte para los activos residenciales y logísticos, y que el aumento de la demanda de los ocupantes y la escasez oferta en activos de calidad impulsen la demanda de oficinas en inversión.
En el gráfico que se muestra a continuación, publicado por epdata.com, se muestra la evolución de las operaciones de compraventa durante el paso de los años, donde se puede observar la recuperación del mercado en el año 2021.

Las estadísticas nos llevan a pensar que las operaciones seguirán sin saltos bruscos, pero con tendencia a seguir creciendo.
Aunque desde la pandemia los precios de las viviendas han bajado, en los últimos meses hemos visto un aumento de estos por la inflación y el desabastecimiento de materias primas. A pesar de ello, expertos en estadísticas en el sector no creen que 2022 sea un año de grandes incrementos de precio, al menos en la vivienda de segunda mano, diferentes a las viviendas de obra nueva, sujetas a variaciones como son los incrementos de los materiales, o las dificultades para encontrar mano de obra adecuada.
Así en las de segunda mano, esperan incrementos que no superen el 2%, sabiendo por supuesto que el mercado está cada vez más polarizado.
En conjunto, las operaciones en los últimos meses se han disparado en aquellas regiones con mayor actividad empresarial como son Madrid, Málaga, Valencia y en cuarto lugar Barcelona, que son cada vez más atractivas para desarrollar el tipo de trabajo híbrido que se está imponiendo, y que combina presencia física en las oficinas con teletrabajo en el domicilio.
